Cuadrículas de pixel art imprimibles
Veintinueve cuadrículas en blanco para diseñar, en cinco formas: lienzos cuadrados pequeños, grandes, cuadrículas impares con cuadro central de verdad, apaisadas anchas y verticales altas. Todas cuentan de diez en diez y numeran sus bordes.
¿Qué tamaño de cuadrícula de pixel art conviene usar?
Para un primer sprite, 16 por 16 es el punto de partida habitual: grande para que el personaje se reconozca y pequeño para terminarlo. Los iconos se quedan entre 8 y 12, los sprites detallados en 32, y las escenas completas en 48 o 64. La forma decide tanto como el tamaño, así que coge una cuadrícula impar para todo lo simétrico y un rectángulo para una pancarta.
Lienzos cuadrados pequeños, de 8 a 20 cuadros
Cinco lienzos cuadrados de 8 a 20 cuadros, y el rango donde un diseño se decide por lo que dejas fuera. En una cuadrícula de 8 una forma lleva contorno o relleno, nunca los dos; con 20 ya puede llevar cara, un objeto en la mano y dos tonos planos de sombra. Los cinco se imprimen con cuadros de más de 8 mm, que es lo máximo que da una hoja A4.
Lienzos cuadrados grandes, de 24 a 64 cuadros
Ocho lienzos cuadrados de 24 hasta 64, donde una cuadrícula deja de ser un objeto y pasa a ser un cuadro. Lo que pagas es el cuadro impreso: una cuadrícula de 24 sale a unos 7 mm por casilla y la de 64 a menos de 3 mm, así que las grandes piden lápiz afilado y ahí las líneas de conteo dejan de ser adorno.
Cuadrículas impares, con cuadro central de verdad
Seis cuadrículas con un número impar de cuadros en cada dirección, lo que pone un cuadro justo en el medio. Esa es la diferencia entre un escudo, un copo o un mandala que queda equilibrado y otro con una junta por el centro, y por eso el 21 y el 25 conviven aquí con el 20 y el 24. La de 29 es además el número exacto de clavijas de una placa de cuentas estándar.
Cuadrículas anchas, para pancartas y escenas
Cinco cuadrículas apaisadas, de 20 por 10 hasta 60 por 20. Un lienzo ancho no es un lienzo cuadrado recortado: pide un horizonte, una repetición o una palabra en vez de un asunto sentado en el medio, y los bloques de conteo caen en dos filas y no en un cuadrado. Esto es lo que imprimes para una pancarta, un rótulo o una valla.
Cuadrículas altas, para figuras y tiras
Cinco cuadrículas verticales, las mismas formas puestas de pie, de 10 por 20 hasta 20 por 60. Las figuras de pie, las torres, los marcapáginas y las cascadas piden alto y nada de ancho, y una cuadrícula alta te impide ir ensanchando el diseño hasta que entre. La de 16 por 32 es la clásica: cabeza y cuerpo de 16 cuadros con otros 16 de piernas debajo.
Cuadrículas que se pueden contar de verdad
Una cuadrícula impresa solo sirve si eres capaz de encontrar tu sitio en ella. Todas las de esta página llevan una línea gruesa cada diez cuadros y numeración en los bordes superior e izquierdo, así que cuentas de diez en diez en vez de forzar la vista ante un muro de casillas idénticas. Las marcas de centro de los bordes exteriores señalan el medio de la hoja, que es por donde empieza un diseño simétrico.
Aquí hay 29 cuadrículas en cinco grupos, y los grupos son formas y no tamaños. Los cuadrados pequeños de 8 a 20 y los grandes de 24 a 64 cubren los lienzos sobre los que se hace casi todo el pixel art. Luego hay seis impares, seis anchas y cinco altas, que existen porque muchísimos diseños no son cuadrados y recortar una cuadrícula cuadrada para que quepan tira justo las líneas de conteo en las que te apoyabas.
Por qué merece la pena una cuadrícula impar
Una cuadrícula de 20 cuadros no tiene cuadro central. Su centro cae en la línea entre el décimo y el undécimo, así que un diseño simétrico o se monta a caballo de esa línea con un número par de cuadros o queda un cuadro descentrado. Una de 21 pone un cuadro de verdad en el medio, y a partir de ahí todo se construye hacia fuera por parejas. Cualquier cosa con brazos que salen del centro, un copo de nieve, una rosa de los vientos, un escudo, un mandala, es mucho más fácil sobre 11, 15, 21, 25, 29 o 31 que sobre el tamaño par de al lado.
Anchas, altas y cómo imprimirlas al tamaño correcto
Los rectángulos tampoco están de adorno. Una pancarta de 60 por 20 y una tira de 20 por 60 tienen los mismos 1.200 cuadros y ninguna de las dos es un cuadrado de 34, que es el tamaño que tendrías que imprimir para que cupiera cualquiera de ellas. Cada hoja está montada en A4 vertical con el cuadro más grande que admite su propia forma, así que las pequeñas salen generosas y un lienzo de 64 sigue siendo contable. Imprime al 100 por cien y no en ajustar a la página, o el tamaño final impreso al pie de la hoja deja de ser cierto.
Primero el papel, después la pantalla
Bocetar un sprite en papel antes de abrir un editor es más rápido por la misma razón por la que un boceto pequeño es más rápido que un cuadro: ves la forma entera de golpe y la borras sin que te cueste nada. Una cuadrícula de papel terminada pasa directamente a un editor de píxeles, o directamente a hilo y a cuentas, porque las tres cosas son la misma cuadrícula cuadrada.
Cuadrículas que ya traen algo dibujado
Si prefieres colorear un diseño en lugar de partir de cero, la página de plantillas de pixel art tiene sprites ya dibujados sobre la misma cuadrícula, seis de ellos sobre un lienzo de 16 por 16 que puedes imprimir en blanco desde aquí. Cuando un boceto esté terminado y quieras bordarlo, la página de patrones de punto de cruz enseña qué aspecto tiene esa misma cuadrícula convertida en gráfico contado, y el Creador de Patrones te convierte una imagen en uno. Todo es gratis de imprimir bajo la licencia de este sitio, uso en el aula incluido.
Cómo usar estas cuadrículas de pixel art
- Imprime la cuadrícula o la plantilla al 100 por cien. Las líneas guía cada diez cuadros mantienen contables las filas largas.
- Rellena los cuadros con lápiz, bolígrafo o pintura, o copia la cuadrícula tal cual en un editor de píxeles al mismo tamaño.
- Una cuadrícula terminada funciona como gráfico de punto de cruz o como patrón de cuentas sin cambiar un solo cuadro, así que un boceto de aquí se convierte en proyecto.